Cómo encontrar un procurador en Madrid

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La figura del procurador es esencial para cualquier ciudadano que necesite emprender un procedimiento judicial. Estamos hablando de un profesional jurídico independiente, licenciado o graduado en derecho, que ha tenido que hacer un máster, trabajar en un despacho de abogados y aprobar la prueba de acceso al ejercicio de la profesión, además de estar colegiado. Representa a las partes ante los tribunales, interpone diferentes escritos ante estos, y recibe comunicaciones judiciales en nombre de sus representados.

En la mayoría de los asuntos judiciales, las partes implicadas deben utilizar esta figura para su representación, excepto en los juicios relacionados con la legislación laboral, en los juicios verbales cuya cuantía a reclamar sea inferior a los 2.000 euros, los que requieran medidas cautelares urgentes y pocos otros casos más.

¿Qué puede hacer por ti un procurador?

Cada vez que un acontecimiento vital te lleve a los juzgados, como la compra fallida de una vivienda, dificultades con una herencia o un divorcio, por ejemplo, tratarás con un procurador. Actúa a través de una designación o poder y entre sus funciones se encuentran:

  • Tramitar las cuestiones básicas de un proceso,
  • remitir al juzgado los escritos elaborados por el abogado,
  • informar al abogado de las resoluciones y las notificaciones,
  • y controlar los plazos que rigen el proceso judicial.

También cumple una importante función humana, ya que tiene contacto directo con los tribunales, se encarga de su trabajo diario, controla determinadas cuestiones procesales y dialoga con los funcionarios. Es parte fundamental del impulso procesal y de su “agilización”, para que el cliente pueda ejercer adecuadamente sus derechos y evitar dilaciones innecesarias, o que puedan dejar indefenso al demandado.

También es el responsable de gestionar el pago de los costes, tasas, depósitos de recursos, etc.

¿Cómo elegir un procurador en Madrid?

Actualmente existen más de 1500 colegiados en el Ilustre Colegio de Procuradores de Madrid. Ante esta oferta tan amplia, elegir a tu representante legal puede ser complejo. Para ayudarte a decantarse sobre la conveniencia de uno u otro despacho, hemos realizado una lista de preguntas, cuyas respuestas debes tomar en consideración:

¿Hace mucho que se estableció la empresa?

Constantemente surgen nuevas empresas, pero muy pocas pueden presumir de una historia que se remonta a más de 20 años. La experiencia es siempre un grado, por lo que en la ardua labor de tratar con los juzgados y tribunales, procura elegir a los profesionales más avezados. La inexperiencia y la improvisación excesiva solo te harán perder tiempo, recursos y paciencia.

¿Se trata de un despacho de procuradores respetado y creíble?

Es, quizá, lo más importante: que el despacho sea respetado en la comunidad y el poder judicial. Hay que tener en cuenta los comentarios positivos y su buena reputación entre sus clientes anteriores. En los foros y demás portales habilitados al efecto, los usuarios dejan sus referencias y opiniones al respecto y, según haya sido su trabajo, los clientes expresarán su alegría o su indignación a lo grande, recomendándole o no.

¿Trabaja en todo el Estado?

Aunque los procuradores pueden ejercer su profesión en cualquier partido judicial, algunos despachos prefieren limitar su actividad a solo unas circunscripciones determinadas, por eso debes informarte de si trabaja, o no, en la que se va a desarrollar el pleito.

¿Cuáles son sus honorarios?

No todos los procuradores cobran lo mismo, por lo que conocer sus honorarios de antemano te ayudará a saber si sus servicios se ajustan a tu presupuesto.

¿Buscas un procurador?

Particulares: Atendemos su proceso judicial con la mayor entusiasmo y trabajamos mano a mano con los abogados para cosechar una resolución satisfactoria lo antes posible.

Profesionales: Relación de cercanía y confianza basada en nuestra profesionalidad. Disponibilidad inmediata y dedicación de todos los recursos del despacho en cada uno de los asuntos.