Para qué sirve un procurador

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¿Qué es un procurador?

Cuando se asiste a un juicio se requiere la presencia de un abogado y un procurador. ¿No es lo mismo? Tanto procuradores como abogados son licenciados en derecho, pero sus cometidos son muy diferentes. El procurador es el representante del cliente en el juzgado. Es a quien se dirigen las notificaciones de la sala y quien entrega los documentos (aunque no los redacta).

El procurador no interroga a los testigos, no exige la presentación de pruebas, ni tampoco expone conclusiones. Las funciones del procurador se limitan única y exclusivamente a la representación del cliente.

¿Por qué se necesita un procurador?

El procurador es una figura de presencia obligatoria en casi todos los procedimientos legales realizados ante un juzgado.

En los casos de jurisdicción civil, la única instancia donde su carácter no es obligatorio es durante juicios verbales con cuantías a reclamar inferiores a 2000 €. Solo en este caso podrá estar ausente.

También se necesita procurador en la vía penal cuando el denunciante quiere intervenir en el juicio como perjudicado. Por el contrario, el denunciado debe estar acompañado de su debido procurador cuando se abra el juicio oral.

En juicios laborales tampoco es necesaria su presencia, pero en la vía contencioso-administrativa, si el monto disputado es superior a 30 000 € o si se lleva a cabo ante un órgano colegiado, el procurador sí es necesario.

¿Para qué sirve un procurador?

El principal cometido del procurador es, tal y como se ha señalado antes, de representación. El procurador puede representar tanto a personas físicas como a empresas. Para desempeñar sus tareas de forma eficiente, estos trabajadores legales cuentan con dos potentes herramientas: el poder notarial y el apoderamiento apud acta.

El poder notarial es un poder general para pleitos que se puede gestionar en cualquier notaría. Se trata de un documento público que autoriza al procurador a actuar en nombre del cliente con plenas garantías dentro del marco legal vigente.

En un mismo poder notarial puede figurar más de un procurador. Además, estos suelen tener un ámbito territorial concreto, estando a veces ligando a un único juzgado. Por lo general, es el abogado el que se encarga de aconsejar cuáles deben ser los pormenores del poder notarial con el que se debe agraciar al procurador.

Por su parte, el apoderamiento apud acta es un documento acreditativo regido por la Ley de Enjuiciamiento Civil. Se tramita en el Juzgado Decano antes de conocer siquiera dónde tendrá lugar el juicio. Aunque un tanto más complejo que el poder notarial, este sistema tiene la ventaja de que es totalmente gratuito, pues es un servicio público que no requiere la intervención de profesionales del sector privado, como es el caso de los notarios.

No obstante, no todo son pros. El apoderamiento apud acta puede demorarse, ya que el decanato ha de conceder una cita al solicitante para expedirlo. Se sugiere una actuación temprana para evitar problemas, pedir vez para el apoderamiento tan pronto como se recibe la primera notificación es siempre una muy buena idea.

¿Dónde conseguir un procurador?

En la mayoría de las oficinas legales hay tanto procuradores como abogados. Estos dos profesionales forman equipo para defender y representar los intereses del cliente. Los bufetes de abogados ponen a servicio de sus clientes todas las herramientas que están a su alcance. El procurador es una de ellas. Consultar en nuestra oficina de abogados de confianza es el primer paso.

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